En primer lugar, en comparación con el proceso tradicional de fabricación de papel, la producción de biopapel no causa contaminación del agua ni de los gases, ni genera acumulación de residuos, y el producto se degrada de forma natural. Se trata de un material de papel ecológico y libre de contaminación.
En segundo lugar, en comparación con la fabricación de papel tradicional, puede ahorrar 25 millones de litros de agua dulce cada año con una tasa de producción anual de 120.000 toneladas de biopapel. Además, puede salvar 2,4 millones de árboles al año, lo que equivale a proteger 50.000 acres de vegetación forestal.
Así pues, el biopapel, un tipo de papel libre de bosques fabricado con carbonato de calcio, pero con un rendimiento similar al del PVC, se está popularizando rápidamente para la fabricación de tarjetas de acceso a hoteles, tarjetas de membresía, tarjetas de control de acceso, tarjetas de metro, naipes, etc. Se trata de una tarjeta impermeable y resistente al desgarro, con una vida útil más larga que la de las tarjetas de PVC convencionales.